
Un mudo testigo de nuestra presencia... un susurrador de sueños que contempló nuestras ilusiones y nuestros sueños.
El nos mantuvo encantados con su suave susurro de serenidad.
El será nuestro compañero, y junto a él nos refugiaremos cuando necesitemos de soledad e intimidad.
Porque él guarda nuestro infinito deseo de compañía eterna, nuestro anhelo de caminar hasta el fin de los días por estas tierras, tomados de la mano y mirando juntos nuestro horizonte, el mismo horizonte que queríamos alcanzar por separado, pero que ahora indefinidamente vamos a intentar alcanzar juntos. Amantes. Amigos. Compañeros. Felices. Agradecidos. Emocionados. Extasiados.
Aplacamos el temor y el miedo, ahora solo nos acompaña la infinita alegría y las ganas de ser mucho más felices viviendo cada segundo como de ambos. Para ambos. Para ti. Para mi...
Te amo.
El mar lo sabe.
Y tu también.
lunes, noviembre 07, 2005
Mar
Imagen: Emilio Moreno - enamorados
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)

2 comentarios:
uuuy pense k eramos pokos los k nos desahogabamos aka y te enkontre
me enkanta k estes asi
feliz
radiante
un beso para ti y para ella, k sean muy felices de verdad
y ya sabes kuando kiera se puede venir a mi casa solito o akompañado a tomarse algo
siempre tamos kon el flako
y el mani
obvio
besitos
lo_ks
el mar dejó de ser mudo testigo de nuestro amor, en cada ola les dirá a todos que juntos somos uno
Te amo 50
Publicar un comentario